Venus-Plutón

 

La fusión con el oro

 

© Copyright  por Claudia Lamata de Gigli

 

El sexo y el dinero corresponden en el zodíaco en reposo al eje II/VIII, es decir al eje Tauro-Escorpio. Si tomamos a sus planetas regentes tenemos a Venus-Plutón.

Sobre este tema, Liz Greene junto a Howard Sasportas, en el libro Planetas Interiores ofrecen un análisis perfecto, explicando el carácter de los nativos que lo poseen, así como sus consecuencias cuando estas energías no están bien dirigidas.

Con lo cual tenemos la información que Venus-Plutón es un contacto difícil referente a lo amatorio y pasional; es intenso y hasta carente de reflexión cuando se activa por tránsitos o progresiones. Los nativos suelen ser celosos, posesivos, manipuladores con sus parejas, haciendo muy difícil su convivencia.

Ahora bien, como es mi costumbre, observé y estudié a Venus-Plutón en la práctica, en la rutina de la vida diaria y para mi sorpresa no encontré a estas personas tan celosas, ni tan posesivas, ni con pasiones amatorias tan intensas. Pero, lo que noté en muchos casos con emplazamientos en diferentes signos, fue, sí, la fuerte pasión por el dinero. El celo, la posesividad, la manipulación, el deseo de obtenerlo y retenerlo, como el miedo a perderlo o gastarlo.

De los aspectos entre Venus-Plutón la conjunción es la más reveladora de dichas características. Si bien la cuadratura también refleja esta condición y el trígono como el sextil lo hacen de una forma mas leve, la conjunción es la que sella esta imagen.

Hay algo que es notorio cuando Plutón forma un aspecto con otro planeta, y es la ocultación de lo que deriva del mismo. Cuando analicé Marte-Plutón comenté que el nativo por lo general ocultaba sus reacciones, las escondía, lo mismo ocurre con Venus-Plutón. Si uno trata a estos nativos, no percibe en un principio que puedan tener un rasgo tan particular con el dinero, más bien se puede pensar que es gente cuidadosa.

Estas personas necesitan de la plata pero no solo para vivir, gozan y se deleitan cuando saben que la poseen, que es de ellos. Tratan de no gastarla, más bien, sí, de guardarla y hasta de esconderla; se alteran si alguien descubre el banco o entidad donde está depositada. Hasta pueden llegar a fraccionar el capital y ubicarlo en diferentes lugares, por lo que se cargan de fechas de vencimientos y movimientos bancarios que lo tienen registrado en clave o bajo llave.

Se produce una fusión con el oro, con el dinero. Se diferencian de los especuladores comunes o de los corredores de bolsa que trabajan de esto y se mueven con soltura expresándose abiertamente. Nuestros nativos actúan en silencio y traman el movimiento, cuidando su preciado tesoro, llevando esa protección a los extremos.

En astrología tenemos a varios significadores del dinero y su uso:

 Tauro como signo nos muestra la importancia no solo de la plata, sino de los bienes en general, Escorpio también en su lectura como signo nos habla de los bienes de los otros, Cáncer se aferra como Capricornio al dinero también, pero lo hace toscamente sin especulación, es el que no come el huevo por no tirar la cáscara. Pero Venus-Plutón son energías puras. Venus de Tauro representa a los valores y Venus de Libra busca la negociación, Plutón trama, manipula, oculta. En síntesis es el manejo de los valores a través de una negociación no muy clara, buscando siempre lograr un equilibrio para no perder y tener siempre el control.

No me cabe duda que para estos nativos en determinados momentos de su vida el control sobre el dinero ha ocupado un primer lugar. Puedo asegurar que a pesar de la ubicación del Sol por signo y casa, como el signo que ocupa el ascendente, el emplazamiento de Venus o la Luna, más allá de todos estos elementos que se toman en cuenta para el análisis ordinario de una carta, el contacto Venus-Plutón se hace notar.

Y lo que siempre he buscado en estas personas es la pasión afectiva, amatoria o los celos desenfrenados; lamento decir que no pude encontrar nada que saliera de lo normal, común a aquellos celos propios de quienes se aman o de las rabietas comunes que cualquier pareja pueda tener.

Pero si me di de frente con un gélido proceder, el calor de la pasión Plutoniana evidentemente se evapora y la mente de estos nativos a la hora de elegir entre el amor o el dinero no duda en inclinarse por la segunda opción. El amor pasa a un segundo lugar y si hay que sacrificarlo no dudan en hacerlo.

 

A continuación pondré algunos ejemplos.

 

Las tres primeras cartas corresponden a tres hermanas. Es un ejemplo en que el contacto Venus-Plutón está presente en conjunción, en cuadratura y en trígono.

 

 

Comenzando por la primera podemos apreciar que la conjunción está emplazada en casa VII, en el signo de Libra. Estamos frente a una conjunción muy cerrada, por lo tanto actúa con mucha fuerza-

Esta mujer es muy determinante, como buena escorpiana que es no anda con rodeos y va al punto. Para ella lo más importante en su vida es el dinero, lo dice y afirma con total naturalidad, como también dice con total soltura que sin este no puede vivir y que si no lo obtiene es totalmente infeliz. Para ella el amor ocupa un lugar secundario en su vida y pretende que él hombre que está con ella le provea de todo lo que necesite. Solo trabajaría en caso que lo decidiera o le pusieran un negocio que a ella le interesara, pero no es de su agrado trabajar. La persona o las personas que estén a su lado, para poder gozar de su encanto y dulzura deben pagar.

Como vemos es un Sol en Escorpio en caso VIII, esto ya nos está hablando un poco también del uso del dinero del otro. Está en conjunto a Urano, totalmente inconvencional y amante de la libertad, es decir “NO” a las estructuras y a los límites. Pero abocándonos al tema de este artículo la presencia de la conjunción tan angular y tan cerrada hace posible el cumplimiento de los deseos de esta mujer, a través de la casa VII, proyectando en el otro sus intereses.

 

 

 

La segunda carta corresponde a una de las hermanas. En este caso tenemos una cuadratura disociada. Pero el contacto está, aunque no sea tan cerrado en grados como el anterior.

Esta mujer también afirma que la plata es muy importante. Esta casada y tiene hijos, y la pelea silenciosa y muy trabajosa que tiene con su esposo es sobre el dinero. El deseo de ella es que él ponga a su nombre el dinero que heredó de su familia. Su primer hijo no es de esta persona y para asegurar el capital tuvo un segundo hijo cuyo padre es el actual esposo. Dicho por ella misma, de esta forma la familia de él no puede obviarla. Tampoco trabaja y solo realiza una actividad por placer, pero no es su intención trabajar. Es notable como en este caso la nativa trata de disimular su avidez por el dinero.

 

 

 

 

 

Aquí nos encontramos con la tercera hermana. El contacto se nos presenta en trígono, aspecto más fluido pero por eso no deja de ser trascendente. Esta mujer tuvo un matrimonio malo, digamos algo bohemio, del que tuvo un hijo por el cual se preocupa. Según ella ha trabajado y sigue buscando algo que la reditúe, pero por lo visto nada se puede acomodar a sus expectativas. Está con parejas que la mantienen a ella y a su hijo y de lo contrario cuando la otra parte dice basta “no hay más dinero”el vínculo se rompe, seguido de lágrimas y depresiones. Muy propio de Piscis. Esta mujer afirma que si bien el dinero no lo es todo, ella no puede prescindir de él, y que el hombre que la quiera debe entender que ella y su hijo tienen necesidades.   

Vemos como el aspecto fluido del trígono suaviza la intención de Venus-Plutón a diferencia del primer caso en que la intransigencia es muy intensa. En el segundo caso la cuadratura impone la pelea, el tira y afloje constante y el desgaste que esto implica.

 

 

Creo sinceramente que la energía de Venus-Plutón va más allá del interés por el dinero y de la locura por la pasión amatoria. En su sentido más elevado es un aspecto de grandes trasmutaciones energéticas, propias de un Plutón que nos muestra el umbral de la liberación y de las ataduras carnales, como de un Venus cuyos valores son totalmente etéreos, respondiendo a las energías más cristalinas y puras de nuestras almas.

Si algún día logramos hacer una lectura bajo estos conceptos, entonces podremos decir que estamos evolucionando.

 

 

 

 

 

 

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