La otra cara de Cáncer

 

© Copyright  por Claudia Lamata de Gigli

 

Cuando leemos o escuchamos sobre el signo de cáncer, podemos decir que nada tan grave, hostil o agresivo perciben nuestros ojos u oídos. Por el contrario las primeras imágenes que nos llegan de estos nativos responden a una delicada sensibilidad, como a la necesidad que tienen de ser nutrientes, contenedores, tolerantes, sacrificados, apegados a la madre y en el caso de las mujeres a  ser maternales con la mayoría de las personas a las que tratan. El amor por la familia es una frase que caracteriza al signo. Y asi podemos citar muchas otras bellas y amorosas características que lo dignifican.

Aunque agradables y simpáticas no podemos definir a Cáncer solamente con estas palabras y dejar de lado su otra cara.

Así nos encontramos con lecturas y análisis en los que se refieren al signo desde elemento al cual pertenece, es decir el agua. Es ahí donde observamos que se intensifican todos aquellos rasgos propios a dicho elemento, como por ejemplo la fuerte emocionalidad. Muy positiva, por cierto, para lo que a sentimientos y afectos se trate, pero que a veces impide desarrollar un limpio razonamiento propio del aire, o la capacidad de concretar, virtud propia de la tierra o la iniciativa, impulso y fe del elemento fuego.

Cáncer comparte con dos signos más al elemento agua, Escorpio y Piscis, pero a diferencia de estos, Cáncer, representa al agua de una manera diferente a los otros dos. Se caracteriza por sentir y manejar las emociones utilizando ingredientes de sus otros dos compañeros de elemento.

Sí, cáncer al igual que Escorpio manipula los sentimientos y al igual que Piscis también es víctima. Podría decir que cáncer constituye una mezcla de los otros dos signos.

Después de mucho leer y estudiar sobre el signo de cáncer, decidí observarlo en vivo, en el trato directo con el y no a través de un texto. Descubrí entonces que había dos características comunes a los nativos, fieles a su Sol.

 

Deseo de dominio

 Este se evidencia en la familia principalmente. Se habla de la familia como una de sus más notables características, mas no se menciona el dominio que ejerce sobre esta.

Pude comprobar que a los nativos de Cáncer les gusta ejercer poder sobre aquellos que dependen de ellos. Lo hacen sutilmente e indirectamente, manipulando los deseos de los otros, en una oculta negociación donde el otro siempre es el que queda en deuda. Maneja una ambigüedad encubierta que manifiesta por un lado brindando la asistencia y contención necesaria para que los suyos estén bien, pero asi mismo esta acción es utilizada para exigir de los beneficiarios un agradecimiento y reconocimiento perpetuo.

Su accionar no es desinteresado, por el contrario, da por sentado que aquellos a los que ha favorecido deben sentirse obligados para con él.

Una frase muy frecuente que he escuchado en boca de madres cancerianas es:

“Con todo lo que hecho por el/ella”……….

“Todo el sacrificio que he puesto por su bienestar”……….

Y dejando la frase en suspenso, ponen en su rostro una dolorosa expresión y con ojos inflamados por la acumulación de lágrimas a punto de desbordar, dan pie para que uno termine la frase inconclusa:

“Con todo lo que he hecho por el/ella y así me paga y

“Todo el sacrificio que he puesto por su bienestar, es un mal agradecido/a, no considera mis desvelos

 

Podemos decir entonces que cáncer ejerce dominio sobre “los que ama”, y ese excelente accionar se los recuerda para que nunca olviden lo que hizo por ellos.

 

          Divide y reinarás

Dado a su acción indirecta, los nativos no acostumbran ejercer el poder sobre su círculo en forma masiva. Por el contrario son muy hábiles para dividir y provocar enfrentamientos entre los suyos, sean hijos, hermanos, parientes, amigos, compañeros etc. De esta manera el canceriano/a se siente libre para trabajar en lo que para ellos es su plan de acción. El que por sobre todo les confiere seguridad y control emocional sobre las personas que les interesa. Su proceder al igual que el animal que simboliza al signo marca un movimiento de avance, retroceso y lateral. Observando dicho ejemplar tenemos una clara idea de cómo nuestro nativo comenzará a moverse cuando consiguió dividir y fraccionar su campo de acción.

Va de un lado a otro, sugiriendo, comentando y relatando hechos de uno y otro miembro a unos y otros, creando así una gran madeja de entredichos, rumores y preconceptos de los que solo él es responsable.

Es dable comprender que esta forma de actuar es propia de aquellos que padecen una gran inseguridad e inestabilidad, con esto no asevero que todos los nativos sean así, no, hay nativos evolucionados y con un trabajo interior intenso. Pero el resto no tan evolucionado presenta con frecuencia dichas características.

Una vez que el plan ha sido desarrollado con gran limpieza y en toda su extensión, nuestro nativo se siente feliz de poder tener en sus manos el manejo de todos los hilos, al igual que el titiritero. Ahora  él y nadie más que él, posee el control de cada uno de los miembros de su familia, de sus reacciones, de sus emociones, arrebatos, costumbres, hábitos. Ya nada puede pasar sin su previa vista o control.

Pero como en la vida nada es eterno y la verdad siempre sale a la luz, el plan se derrumba. Nuestro canceriano entonces vuelve a dar un paso al costado y deja el puesto de control general para ocupar el de víctima acusada vil e injustamente por todos aquellos que el o ella tanto ayudó. Llantos, conmociones y hasta somatizaciones he podido comprobar en dichos nativos.

Frases como:

“¡Pero, cómo yo habría de hacer algo para lastimar a mi familia!”,

Injustos, injustos todos, de no poder ver aquel sufrimiento encapsulado en un cuerpo sufriente, injustamente atacado por los desagradecidos que lo rodean.

Entre llantos, reproches, y dolorosas echadas en cara, deforman la realidad pasando de ser déspotas emocionales a víctimas sufrientes.

El tiempo pasa y en definitiva la familia merece tener otra oportunidad para revindicarse. Nuestro nativo por amor a la misma sabe perdonar, mas no perderá la oportunidad de recordarles a los integrantes, todas las veces que la vida se lo permita, aquellos actos que llegaron a enfermarlo/a por el sufrimiento. Aunque ya más tranquilo se encargará de transformar sólo un poco la realidad, para dejar un recuerdo más en el álbum familiar y mientras hace esto nuevas ideas ya aparecen en su aparato mental-emocional para seguir con su vida.

 

La otra cara de cáncer, signo difícil pero no imposible de entender. Invito al que haya leído este artículo hasta el final que estudie al nativo de cáncer que la vida en un arrebato de generosidad le presente, pero por favor

 

¡¡¡¡¡CUIDADO CON LAS TENAZAS!!!!!.

 

 

 

Volver