Piscis: sabiduría y confusión

 

© Copyright  por Claudia Lamata de Gigli

 

 

 

El anciano del zodíaco nos enseña muchas caras al igual que lo hace su regente Neptuno. Nos muestra el servicio, el claustro, la sublimación de los sentidos, la entrega, el mártir, y el artista. Pero también la dependencia anímica, afectiva y la empatía que impide separar y ver con objetividad. Y por último el lado más bajo que hace al pisciano esclavo de sus vicios e instintos, sucumbiendo en la droga, alcohol, etc., como también la gran facilidad para usar la mentira.

Nos hallamos frente a un signo con tantos matices que es muy probable que esa confusión, que muchas veces ataca al nativo, se nos pegue al estar con ellos.

Conozco muchos piscianos/as y puedo decir que son seres con un magnetismo muy particular transmitido en principio con una mirada serena y afectuosa, que pareciera contener toda la compasión de este mundo. Por mí experiencia y los comentarios de otras personas que pude obtener, estar con un Piscis es grato por una energía que emana de ellos, muy sutil pero penetrante.

Hasta aquí nos hallamos en una nube de amor con nuestro nativo/a, digamos en una primera vista o contacto que nos roba un suspiro al tener que alejarnos de ellos. Pero vayamos ahora a un segundo encuentro, nos daremos cuenta que la ensoñación que nos abrazó en un principio desapareció y que la nube que nos acogía nos tiró de bruces. Algo ocurrió con nuestro nativo, ¿lo cambiaron?, no, no, es el mismo, pero demoramos en entender lo que ocurrió. Ahora nos encontramos ante un hombre/mujer serio, irritado y hasta hostil, confundido y hasta ofendido, sí ofendido. Sin saber bien que hacer nos acercamos con tino y tímidamente preguntamos la causa de tan tremenda transmutación. Lo que obtenemos como respuesta es un sin fin de argumentos, teorías y aclaraciones con sus correspondientes acotaciones de que fueron atacados, sí atacados, por algún otro ser humano, que sin consideración los ultrajó y denigró. Y por supuesto nada podemos agregar ante semejante declaración de derechos y garantías, ya que en ese momento estamos presentes ante una víctima.

Se hace difícil debatir y no digamos discutir con Piscis, pues ellos siempre son los que más sufren, o pierden, o son juzgados injustamente.

El pisciano tiene sus propios argumentos e ideologías de vida que son muy difíciles de emplazar en el resto de la estructura social en que se hallan. A pesar de ser un signo mutable, condición que favorece para el cambio y la adaptación, al nativo le cuesta salir de ese mundo paralelo que frecuentemente visita. Dado a su extrema sensibilidad si algo lo daña, por simple e intrascendente que sea, es suficiente para que entre en conmoción. Después de un proceso de análisis que viene del otro lado, me refiero a Virgo, se puede decir que rápidamente metaboliza el problema e inicia el trabajo de incorporación.

Debido a su permeabilidad energética este signo es muy influenciable, tanto para bien como para mal. El asombro que presenta ante algo que lo impacta es espontáneo y así lo manifiesta. Pero también se convierte en pasto tierno para aquellos que con fines egoístas, desean desvirtuar o disfrazar la realidad. Generalmente en estos casos siempre nuestro nativo sale mal parado, es él quien queda expuesto y abofeteado, de ahí su condición de mártir. Regla que también se cumple para  los que caen en algún vicio.

Podría asegurar que la ingenuidad se convierte en una característica. Muchas veces ingenuos, crédulos y confiados. Y pueden salir aún más perjudicados si ponen en marcha el mecanismo de la culpa. Es muy fácil desbaratar a un Piscis con una sutil sugerencia de que ES CULPABLE de algo. ¡¡¡¡¡CUIDADO PISCIANOS!!!!!.

Más allá  de lo dicho, Piscis es un signo sabio cuando logra cumplir con su objetivo primario, que es el servicio. Así encontramos a los mejores médicos, enfermeras/os, miembros de cualquier iglesia ya sea sacerdotes, pastores, religiosas, etc. Se puede decir que es innata en ellos la vocación de servicio y de entrega. Cuando los nativos son capaces de poner su naturaleza al servicio de lo que este signo exige, su labor trasciende, es reconocida y valorada.

Tienen un conocimiento profundo del alma, perciben con naturalidad lo que sienten o padecen los demás, a veces hasta el punto de sentir ellos mismos las dolencias físicas del otro. Son los mejores médium y espiritualistas, pero no deben caer en la falacia de sentirse mesiánicos, no olvidemos que el antiguo regente de Piscis es Júpiter, planeta que tan fácilmente aborda la exageración y el fanatismo.

Debido a este maravilloso don, el pisciano puede entrar por la puerta grande en el mundo artístico,  tienen la capacidad de poder interpretar cualquier rol, pudiendo simbiotizarse con su papel.

La sutiliza de este signo armoniza con el lenguaje del alma por excelencia que es la música, la sienten dentro de ellos y así la exteriorizan tocando un instrumento o a través del movimiento, del cuerpo.

 

Muchas más cosas se pueden decir de Piscis, porque como dije antes Neptuno tiene muchas caras que nos incitan a hablar y también nos seducen. Es un signo rico en recursos, con un gran potencial espiritual. Piscis debe aprender a no perderse y confundirse en los caminos que Neptuno le ofrece, sólo trabajar la parte más pura del planeta. No es una tarea sencilla, por el contrario tiene en sus manos el  trabajo más difícil: la entrega y el amor al prójimo.

 

 

 

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