José Mantero

Por Claudia Lamata

Notable historia  de vida la de este sacerdote español, marcada por su sinceridad y valentía. Condiciones firmes puestas a defender sus principios, erráticos o no, aceptados por la Iglesia o no, pero verdaderos y legítimos. Una realidad relatada en alta voz, sin temor a las consecuencias ni a las pérdidas, conociendo el difícil camino que le puede esperar por su frontalidad ante la sociedad católica y una curia intransigente y ciega a la verdad. Una institución encuadrada mas en los parámetros políticos y económicos, que en los sociales y humanitarios. Lo suficientemente hipócrita para mostrar lo que no es y ocultar lo que si, y esconder detrás de sus sólidos muros muchas historias de pasiones que se libran en secreto y en la más alta promiscuidad.

 

Gay y sacerdote es un binomio existencial difícil de defender ante la ortodoxia católica. Y un joven José Mantero García tomó la senda de la autoaceptación. «Tuve muchas contradicciones al comienzo, pero ahora lo vivo bien», …….«En el momento en que lo vives como carga y no como gozo, te vas al carajo psicológicamente».

…."la aceptación natural de la homosexualidad no sólo en el seno de la Iglesia, sino en la misma cultura católica, al reconocer que Dios creó a un heterosexual y Dios mismo creó un gay. Ese es el fondo de la cuestión y no el morbo, el tomate o la carnaza".

Pues parece que Mantero, es una excepción a la regla y decidió vivir como Dios manda, honestamente,  sintiéndose bien con su vida y con la los demás.

Harto del «silencio y culpabilidad» que la homosexualidad provoca en la Iglesia, el sacerdote ha decidido abrir el ropero y dar un valiente paso adelante desde el altar. «Las historias hay que defenderlas desde dentro. Desde fuera, no sólo es más difícil, sino que es imposible. La lucha desde dentro incluye un factor importante: el amor a la institución. No estoy en absoluto ni resabiado ni resentido, todo lo contrario: estoy a gustísimo. A la Iglesia la quiero muchísimo. Y el amor tiene que ser beligerante

Nos encontramos con una carta de un nativo del signo de Piscis. Como bien se conoce, Piscis es el signo de los místicos, entre otras lecturas, de la ayuda incondicional al otro, de la entrega, del sacrificio.

El ascendente de la carta es Libra, un signo que por naturaleza busca el equilibrio, y que al estar en el ascendente esa búsqueda se convertirá en uno de los objetivos de su vida. Libra es referente del vínculo con el otro, de la relación y de la necesidad de la presencia del otro.

Venus su regente está emplazado en casa VI en conjunción abierta al Sol. Ambos planetas de una importancia relevante en la carta, unidos en el mismo signo, trabajando la energía pisciana. Venus está exaltado en Piscis, es decir que su calidad es alta.  En la casa VI, casa natural de Virgo, de servicio y trabajo. Ya podemos notar la inclinación de una entrega importante por Piscis y por la casa VI, con un benéfico que en su tránsito ya tiñó al Sol de una característica venusina trascendente.

El padre Mantero posee una conjunción encadenada notable en su carta en el signo de Acuario, partiendo desde casa IV, muy cerca de la cúspide de V y continuando por esta. Nos encontramos allí con Saturno, Mercurio, Nodo Negativo, Marte, Júpiter,  todos unidos luchando en esa casa V, por poder expresarse y manifestarse como la casa V pide: la mejor expresión de autovaloración de si mismo.

Saturno- Mercurio le otorgan el pensamiento serio, de una dura estrictez, cierta depresión pero también de un alto contenido de realidad. En esa encadenada Mercurio llega al nodo negativo. La vivencia o realidad inconciente que se trae en la memoria del pasado, mueve este punto sensible para expulsar hacia el afuera lo que se ha traído al mundo;  y se complementará en la casa XI con el nodo positivo en Leo de una forma muy personal abriéndose del grupo, acuario, para cristalizarlo de una manera mas propia del ego individual, como es Leo. Dura tarea la del eje nodal trabajar con energías tan determinantes, como Mercurio- Saturno y la conjunción siguiente, a la encadenada,  Marte-Júpiter. Dos planetas de guerra, que trabajan juntos,  batallando con la frontalidad propia de Marte y la legalidad de Júpiter. Es una batalla para defender principios, Júpiter, sociales, y reinsertarlos en una sociedad.

……. «Me encanta ser gay y pertenecer a la Iglesia».Fervor católico y orgullo gay, a partes iguales. José Mantero, Pepe para sus parroquianos, es el primer sacerdote español que sale del armario, sin renunciar al amor a su Iglesia, pero sí a la estricta continencia sexual.

Ambos planetas opuestos a Urano, el trasgresor, emplazado en casa XI, en los grupos, comunidades.

«Supongo que a te gustarán las personas del otro sexo, ¿no?», cuenta Mantero que le preguntaron en el seminario. «Dije que sí, tan hipócritamente. Tenía 17 añitos. Si hubiera dicho que no, me hubieran echado». Porque la homofobia, denuncia Mantero, está anclada en la institución. Y eso que, en estos años, ha conocido a compañeros gays. «Lo normal es callar, negar tu propio ser: así estás anulado, eres más controlable y no haces ruido, que siempre molesta. Lo que se quiere es negar el hecho homosexual, negar que en nuestras filas hay maricones. A mí ya no me pueden echar porque ya estoy ordenado pero, antes de la ordenación, te echan».

Se libra una guerra con muchos desafíos, y confrontaciones, pero muy legítimas, muy abiertas a todo, nada se oculta.

Culto y apreciado por los jóvenes de Valverde, quienes conocen a Pepe dicen que no teme ni al Vaticano. A más de un feligrés de su parroquia debió sorprenderle la modernidad con que Mantero celebraba los matrimonios. «Eso es más heavy [el matrimonio], no me gusta nada. Siempre quito, ¡siempre!, las referencias a la unión de hombre y mujer. En lugar de decir, en la bendición nupcial, "la unión del hombre y la mujer", digo "la unión de la pareja humana"».

La Luna ubicada en casa III en Sagitario nos corrobora este carácter, personalidad que busca las fronteras de nuevas perspectivas, de órdenes más libres. También en un trígono a Urano. Marca una actitud de búsqueda de libertad individual dentro de un esquema o forma de vida, la Luna es nuestra emocionalidad primaria, como nuestras necesidades, en Sagitario busca normas libres. Lo mismo que desea alcanzar la conjunción Marte-Júpiter opuestos a Urano. Renovación en Libertad, leyes eclesiásticas elásticas y adaptadas al nuevo pensamiento humano. La Luna en sextil cerrado a Júpiter reitera y clama, a través de la comunicación, de los escritos, de los medios y de su llegada al extranjero. Pensamiento idealista, revolucionario que mueve estructuras de peso.

El Sol opuesto a Plutón, una fuerte pelea con lo que es el poder oculto, que logra sacar de si todo aquello que es oscuro. Plutón en la XII, hace trabajar la energía del Sol purificándolo en una confrontación con él mismo y con los demás.

El Sol, Mercurio, Venus, Marte y Saturno están en contacto con Neptuno. Planeta que es dispositor del Sol junto a Júpiter del que ya hablé. Neptuno tiene muchas lecturas; las que acá podrían delinear la personalidad de este hombre-cura se ajustan al sacrificio, a la extrema sensibilidad, a lo sútil y a la capacidad de percibir y comprender realidades deferentes. Como lo es Neptuno, donde no hay fronteras. Realidades que poco tienen que ver con la rigidez Saturnina. Neptuno permite, acepta y es permeable. Algunos contactos con Neptuno al igual que con Urano marcan homosexualidad, creo que además nos permiten llegar a un pensamiento mas futurista quizás que es la aceptación de nuevas opciones de vida, sin juzgamientos ni prejuicios. Urano nos trae cambios de comprensión, de forma de vida, e irrumpe sin respetar normas ni reglas y Neptuno acompaña con el encanto de su desplazamiento mudo pero cautivante.

El padre Mantero posee ambas cosas en su interior, la gran necesidad de cambio, de erigirse en esa voz del futuro, acompañado de toda la gran sensibilidad humana, sin diferenciaciones, y con mucha aceptación. Él proyecta lo que siente su alma, y no todo se limita a la elección del sexo.

«Es necesario que muera un hombre por el pueblo»

Un convento, un centro de terapia, otra diócesis, misionero en Latinoamérica... Estas son las posibles salidas para el sacerdote Mantero tras sembrar la polémica con su outing mediático. ……admite: «Honestamente, no lo sé. La Iglesia es sorprendente». Lo peor: «Una ronda de conversaciones. El primero que me daría un toque sería mi obispo, porque, además, tenemos confianza. De cualquier forma, nunca van a tomar represalias directas, no es el estilo de la casa. Sería en otro plan, más de tapadillo, o se inventan un desfalco. Pero no van a suspenderte por maricón». Sobre el sacerdote planea una suspensión a divinis, que podría terminar en su reducción al estado laico, medida que rara vez se ejecuta. «Igual acaba siendo como aquello de los judíos cuando van a procesar a Jesucristo: es necesario que muera un hombre por el pueblo», dice Mantero puedan erigirse como enemigos ocultos.

Junto al Kirón en conjunción, el Sol se halla trabajando junto a la herida, o poseyendo la llave de un gran cambio que a través del dolor logrará nacer. Un cambio generado en su trabajo de servicio, al verse suspendido y marginado de su vocación religiosa. Pero una herida que tiende a cicatrizar a pesar de lo doloroso del proceso; cuando pueda continuar y permanecer en ese lugar elegido por él con convicción y siendo respetado por aquellos que en un momento en el pasado lo han bendecido en sus funciones. Considero que en esta carta Kirón no pasa desapercibido, por el contrario pienso que es el motor del Padre Mantero.

…….ser sacerdote católico y gay no es incompatible, sino "algo perfectamente natural, y lo defenderé siempre".

 

 

Fuente astrólogo Ismael Gil y de los siguientes Links: del

http://www.islaternura.com/ACONOCIMIENTOS/LeyYreligiones/ELcasoMANTERO.htm        

http://www.pepe-rodriguez.com/Sexo_clero/Casos/Sexo_clero_Mantero_gay.htm

 

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