EL
SIMBOLISMO DE
LOS
GRADOS DEL ZODIACO
Acuario
Grado 1: Un hombre, detenido ante el cruce de dos caminos, parece no saber por cual debe
seguir. Vaticina un carácter
débil. Alguien que no adelantará en la vida debido a sus vacilaciones.
Grado 2: Un gran tronco de árbol cubierto por el musgo. Este es un grado romántico. Esta persona
sobrevivirá a todos los miembros de su familia y probablemente será el último
de su estirpe.
Grado 3: Un combatiente con su brillante armadura y su espada
desenvainada persiguiendo a una multitud de salvajes. Alguien, con grandes habilidades ocultas, que
deberá llevar a cabo una misión determinada. ¡ Anda y
conquista!
Grado 4: La letra “T”. Alguien cuyas fuerzas interiores no son comprendidas y que no será popular
en este siglo. Aparentemente un niño, pero en su fuero íntimo un verdadero
gigante. “De ellos es el reino de los cielos”.
Grado 5: Un cerezo totalmente en flor. Alguien muy precoz cuya genialidad promete mucho desde
temprana edad. Sin embargo, pocas veces alcanzan a llegar a la edad senil.
Grado 6: Dos toros trabados en lucha. Una persona insociable, intolerable y que con todos tiene
problemas debido a que en lugar de hablar, disputa siempre llegando a perder el
control de sí mismo. Un crítico exagerado.
Grado 7: El cetro y la corona. Alguien que está autorizado a disponer de más de lo que
posee. Alguien que cuenta con fuerzas ocultas acerca de las cuales él no tiene
real conciencia.
Grado 8: Un mapa astrológico, pero de forma cuadrada. Una persona
aficionada a la astrología, muy justa y de muy buen corazón.
Grado 9: Un campesino, un carro y su caballo. Se trata de una persona de poca ambición y totalmente
conforme con su suerte.
Grado 10: Una ruina : restos de una
antigua muralla provista de una puerta abovedada. Un amante de todo lo antiguo, un arqueólogo, alguien que
encuentra el mayor placer con lo del pasado y al que poco interesa el futuro o
lo que vendrá.
Grado 11: En el aire, por encima de una multitud, explota un cohete. Alguien que buscará la popularidad y habrá de
obtenerla, aunque transitoriamente.
Grado 12: Un sepulturero cavando una tumba. Una persona retraída y antipática que parece encontrar
satisfacción en las desgracias ajenas.
Grado 13: Una habitación amueblada con muy buen gusto y que en su
centro dispone de una mesa redonda sobre la cual se observa una vela grande. Una persona que ama lo hogareño y que está orgullosa
de su hogar.
Grado 14: Un espejo de forma ovalada. Alguien de mente marcadamente impresionable y que, sin embargo,
retiene poco en ella.
Grado 15: Un faro edificado sobre una roca elevada. Una persona que posee una gran intuición. Quien
tenga este grado en el Ascendente deberá prestar a su intuición la mayor
atención pues dichas sensaciones son expresión de lo divino a través del
hombre.
Grado 16: Un mar borrascoso y un barco que está siendo llevado hacia
uno u otro lado por las olas.
Esto vaticina a alguien que siempre habrá de vivir en estado de inseguridad,
que deberá pasar por muchos cambios y por severas pruebas. Su destino no es
otro que la lucha por la existencia.
Grado 17: Un hombre desnudo y una serpiente enroscada en la parte
inferior de su cuerpo. Se trata
de un grado de vicio y alude a alguien de costumbres y acciones impuras. Aquel
que posea este grado en su Ascendente deberá procurar conocerse a sí mismo para
tratar de dominar a su naturaleza inferior.
Grado 18: Un hombre con muletas. Un grado desafortunado que se refiere a alguien que habrá
de padecer de deformidades o enfermedades en las piernas o pies.
Grado 19: Un
hombre, sentado ante un escritorio provisto de libros comerciales, posee cejas
prominentes, cabellos oscuros, frente despejada y ojos oscuros y vivaces. Se
refiere a un comerciante o a un especialista en contabilidad.
Grado 20: Un hombre está tocando el violín. Hace referencia a un músico que no carecerá de talento
y a un brillante violinista.
Grado 21: Un hombre con hábito religioso, cabello largo y barba. Señala a alguien que experimenta predilección
por la soledad. Una persona reservada, un verdadero anacoreta con especial
inclinación hacia lo religioso.
Grado 22: Una dama de cara redonda, piel clara, cabellos castaños y
ojos azules ocupándose de su arreglo personal. Este es un grado de belleza. En ambos sexos, quienes lo
posean en su ascendente serán siempre admirados.
Grado 23: Tres hombres dentro de un bote ;
dos a un costado y el tercero en el otro costado de la embarcación. Alguien que tendrá que luchar mucho contra las
rivalidades y oposiciones cualquiera sea la posición que
ocupe o las tareas que realice.
Grado 24: Un hombre con sus brazos cruzados está ajeno al peligro
que le acecha puesto que detrás suyo y en actitud de
apuñalarle se encuentra otro sujeto. Señala a alguien que siempre estará en peligro a causa de
enemigos ocultos y que finalmente podrá ser muerto por alguno de ellos sin
causa que justifique el hecho.
Grado 25: Un antiguo bombeador de madera y junto a él un hombre
mueve la manivela
brindando agua a numerosas personas que se han acercado para llenar sus
vasijas. Se refiere a alguien
que hace ostentación de una gran bondad mediante obras de caridad.
Grado 26: No existe ningún símbolo para este grado. (Grado
misterioso que corresponde a la cuarta dimensión).
Un grado misterioso que corresponde a la cuarta dimensión. Alude a alguien que
posee “algo” que no tiene el resto de los humanos.
Grado 27: Un abanderado. Un probable conductor de masas, un personaje público o, tal
vez, un reformador.
Grado 28: Una linda casita de campo, con techo de pajas, en el medio
de un valle alpino. Señala a un
verdadero hijo de la naturaleza; a alguien que probablemente nunca acabará
adaptándose a las costumbres de la sociedad.
Grado 29: Un hombre con su tórax abierto y a través del desgarro puede
observarse su corazón agrandado y lleno de sangre. Se trata de un grado de cuidado. Señala a alguien que
deberá pasar por muchas pruebas aflictivas y que finalmente podrá morir de
alguna enfermedad del corazón.
Grado 30: Un llamativo rayo de sol llega hasta un hombre que está
sentado sobre un banco de madera, al pie de un frondoso árbol. Se trata de un grado afortunado. El que lo tenga
en su Ascendente no encontrará obstáculos y la riqueza fluirá hacia él. Sin
embargo vivirá siempre solo, para sí mismo, y solo excepcionalmente efectuará
alguna obra de caridad.